18.11.09

Yo no conocí a mis papás con su pelo original. Cuando nací, mi mamá ya tenía las canas pintadas de rubio. Alguna vez se equivocó de tinte y se apareció con la cabeza color zanahoria, pero la mayoría de las veces que la vi, era rubia. Años después se dejó las canas porque se le cayó todo el pelo y no le dejaban pintárselo de nuevo. Sus amigas le dijeron que ni se le ocurriera teñírselo de rubio y se quedó así. Ahora parece una artista conceptual y todas mis amigas me dicen que es re-moderna.
Mi papá, en cambio, tuvo el pelo gris desde siempre, creo yo, porque no he visto nunca una foto en donde no tenga canas. Ahora su pelo es blanco y poco, y a mi me da pena verlo yéndose solo a seguir solo. Yo creo que a mi papá la vida le ganó, pero él no se ha dado cuenta y no se rinde. Sigue vivo, porque el que la vida te haya ganado no significa que te vayas a morir. La vida te gana y puedes seguir acá años de años hasta que te lleven. Caballero, hay que esperar. A quien le ha ganado mi papá es a la muerte, que creo que lo ha buscado un par de veces. Te das cuenta de la diferencia, ¿no? Porque estoy tratando de dejarla clara.
Mi mamá, en cambio, le ha ganado a la vida, a la muerte, a su amigo, al vecino, a su mamá, a todos creo que les ha ganado mi mamá. Es bien recia y bien cool, yo no entiendo cómo se casó con mi papá, con quien no tiene nada que ver. Y no me vengas con eso de que "los opuestos se atraen" porque es la roca más grande del mundo; el amor funciona bajo otros conceptos. Lo que no entiendo es qué le vio mi mamá a mi papá. Tal vez yo me hubiera enamorado de alguien como él (no, no es complejo de electra, lo que estoy tratando de demostrar es la diferencia de caracteres entre ellos dos. Tanta, que yo, que soy lo contrario de mi mamá, me hubiera enamorado del mismo chico que ella, entiendes, ¿no?), pero, ¿mi mamá? Cada vez que los veo juntos me pregunto lo mismo. Fácil su matrimonio es más roca que el de JLo con Puff Daddy. ¿Se casaron? No sé mucho de eso.
La cosa es que yo no conocí a mis papás con su pelo original.

12.11.09

Felicidad

Cuando mamá tenía todas las respuestas.
Cuando una leche tibia a media noche te ponía a dormir de nuevo.
Cuando creías que yema del dedo + babita = borrador.
Cuando papá podía cargarte sin quejarse.
Cuando llorar en la calle era normal.
Cuando hacer algo malo era comer un chocolate antes de almuerzo.
Cuando la tapa del milo era de lata y tenías que abrirla con el mango de la cucharita.
Cuando tenías prohibido comer chicle y simplemente no lo hacías porque lo tenías prohibido.
Cuando pedías permiso para todo.
Cuando no te gustaba lavarte los dientes.
Cuando te daba miedo la oscuridad.
Cuando era tan fácil hacer amigos.
Cuando tu problema más grave era aprender a sumar 3+5.
Cuando "rechazo" era no poder comer en la mesa con los grandes.
Cuando tus fines de semana empezaban a las 7 de la mañana (¿8?) con Nubeluz.
Cuando no querías irte a dormir y te querías quedar viendo tele.
Cuando no te dejaban ver novelas.
Cuando celebraban tus buenas notas.
Cuando te amarraban los zapatos.
Cuando tu mamá te daba la mano para cruzar la pista.
Cuando tenías que caminar rápido para mantenerle el paso a tu papá.
Cuando hacías todo lo que tus hermanas te decían.
Cuando, si no tenías el juguete que querías, lo armabas con cartulina.
Cuando podías crear historias de la nada y a cada rato.
Cuando te decían que bailes, que cantes, que recites un poema y a la hora de la hora, nadie te prestaba atención.
Cuando te daba rabia que las tías te agarren los cachetes.
Cuando los leggins y los bodies.
Cuando Navidad.
Cuando la Pascua.
Cuando tu cumpleaños.
Cuando.

28.10.09

Fue la lluvia

Subo a la combi.
Un olor casi vulgar a talco la invade.
Me paso a otro lado, más cerca de la ventana. Quiero respirar.
Me bajo de la combi, estoy más ronca que ayer.
Me encuentro con gente, doy ideas.
Los veo a ellos, ya no tengo náuseas.
Voy a mi casa.
El Photoshop que me vendieron está malo.
Voy a una reunión, me dejan plantada.
Regreso a la universidad, rompo la dieta.
Y ahora lo tengo que escuchar a él poniéndose denso.
Escribo y mi lapicero falla.
No te soporto, me voy al baño.
A tí tampoco te soporto.

18.10.09

Papapa Rómulo

Hoy estaba escuchando a Beethoven y me acordé del abuelo. Hace uno o dos días también pensé en él y me di cuenta de que no lo recuerdo tan bien como pensaba. Así que hoy hice un ejercicio de memoria y traté de unir todos los recuerdos que tengo de él.
Él me enseñó qué es un año luz.
Me enseñó que las mujeres caminan por la parte de adentro de la vereda.
Con él veía McGiver, Dr. Quinn, la mujer que cura, Los Magníficos y El Renegado.
Tenía las manos bonitas y bien cuidadas.
Era daltónico.
Usaba Bruit, pero ya no me acuerdo de su olor.
A veces se sentaba en la sala, en la oscuridad y solo se quedaba ahí por horas.
Otras, se sentaba en la salita de tele y escuchaba música clásica.
Le gustaba la sal, pero mi abuela no le dejaba echarse mucha.
Tenía un marcapasos.
Le gustaba hacer bromas.
Cuando bajaba por la escalera, nos jalaba el pelo y se escondía.
Siempre tenía chocolates para invitar.
Estoy tratando de acordarme de su risa, pero no puedo.
Me acuerdo de su voz, pero no sé cómo definirla.
Era una buena persona.
Era una buena persona.

Un día estaba en su cama, mi abuela sentada a los pies, de espaldas a él. Leían el periódico. Ella dice que escuchó un hipo o una respiración fuerte. Volteó y ya se había muerto.
Era buena persona, el abuelo.

28.9.09

Pensamiento del mes

Si te agarra un rayo, cómprate la lotería.
Si te ganas la lotería, aléjate de los rayos.

23.9.09

Probabilidades, palomas y caca

Hay que tener mucha [mala] suerte. Estar pasando debajo del árbol en el momento justo en que la paloma está cagando. Y no solo eso, la velocidad de tu paso tiene que ser proporcional a la de la gravedad. Poner la cabeza justo en el punto exacto en donde la caca quiere pasar. Es cuestión de [mala] suerte. Definitivamente.
¿Cuáles son las posibilidades? Estar pensando en esto justo debajo de un árbol, levantar la cabeza y ver a la paloma ahí, dándome el culo. Ah no, obviamente me muevo de lugar en el acto. Y de ahí veo cómo cae la caca en el sitio que yo estaba ocupando. Es cuestión de [buena] suerte.

Oliveira

Horacio pensaba que, si se le caía algo al suelo, tenía que recogerlo de inmediato, porque una desgracia podía pasarle a un ser querido cuyo nombre empezara con la primera letra del objeto caído.
Y yo digo: ¿Qué pasaba si se le caía algo que tuviera muchos nombres? ¿Mucha gente estaría en peligro?
Menuda responsabilidad.

28.8.09

Si regresas por aquí

Yo te pregunto, anónimo, ¿cuál es mi lugar? y ¿por qué no tienes nombre?