Hoy salí de mi casa como a las 6:45 de la mañana. Ya estaba todo claro, pero hacía un poco de frío. Prendí el Ipod y, la primera canción que sonó fue esta. Debo decir que el Punk in drublic es uno de mis discos preferidos de todos los tiempos y de todos los géneros musicales (escucho música bien variada). A esta canción le siguieron varias de esas "perfectas". Se notaba que iba a salir el sol y parecía que el Ipod también se hubiera dado cuenta de eso, porque me puso canciones recontra soleadas. Lo amé. Dos veces tuve que esconder mi cabeza entre las manos para llorar un poquito de emoción (¿entiendes? sonreí mucho, casi con lágrimas, roche en público, esconder manos). Después creo que me quedé dormida o algo por el estilo.
En la tarde Chicho y yo fuimos a comprar las entradas para Calle 13. Han venido un montón de veces y es la primera que voy a poder ir a su concierto. No me había dado cuenta de que era este sábado, pensé que faltaba más para diciembre. La cuestión es que yo estaba muy contenta y me puse más contenta aún cuando me enteré de que ya se acabaron. No es que me haya puesto contenta por la desgracia ajena, sino que me puso feliz saber que no esperé más para comprarla, porque me hubiera quedado sin nada y eso hubiera sido trágico.
Regresando del cine con Chicho (vimos una peli que se llama The Resident, o algo así, no pasa nada), y no sé por qué se me antojó escuchar Last Friday Night, de Katy Perry (no, en verdad sí sé por qué, me encanta) y pensé que en Planeta la estarían pasando, pero no. En lugar de eso escuché una canción para la cual ni me molestaré en hacer el vínculo porque no me gusta: Umbrella (¿o "Under my umbrella"? no sé). Qué decepción. Fue ahí cuando me acordé de cuando éramos chicas y esperábamos la canción que queríamos en la radio o en Uranio 15, porque no había Internet. Y siempre la pasaban. Y, si no la pasaban, qué pena, pues. Mañana. Me acordé de esa sensación de incertidumbre entre canción y canción, o de esa emoción al escuchar los primeros acordes del tema que querías oír. Cambié la canción de Rihanna e hice tiempo hasta que terminara. Cuando volví a cambiar, justo había acabado y escuché la voz de un locutor diciendo que en la página web de la radio tenían todas las canciones de Katy Perry. Empecé a gritar (un poco, sí) porque sabía que tenía que venir mi canción. Y... plin plin plin ES! ¿O no es? PERO TIENE QUE SER UNA DE ELLA. Y sí, al final me tuve que contentar con Fireworks, que no era la que esperaba pero se acercó. Igual pude acordarme de esa mezcla de sensaciones de cuando éramos chicas.
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