La caminata diaria no sirve de nada si la acompañas de un helado. Bueno, tal vez solo sirva para que ese helado no se acumule en el rollo preexistente.
Tal vez suene a drama queen, pero siempre sentí que mi familia esperaba que fuera la más inteligente, que lograra los primeros puestos en el colegio y los premios en las actividades-extracurriculares-no-deportivas. Tanto, tanto no logré, pero no puedo negar que me iba relativamente bien en el cole y en la universidad. Una vez jalé un curso y mi mamá puso el grito en el cielo y yo estuve al borde de la depresión, supongo que ni yo esperaba eso de mí. Ahora estoy en un trabajo al que postuló un montón de gente y solo entramos unos pocos, mi mamá saca pecho cada vez que lo cuenta y, por qué ocultarlo: yo también. El sueño familiar se va haciendo realidad.
Siempre fui gorda. Cuando era bebe, el doctor le dijo a mi mamá que no me diera fórmula, que me diera leche light, por mi sobrepeso. Me acuerdo que una vez entré al doctor por un resfriado y salí a dieta. En tercero de primaria me pusieron a régimen para poder entrar en el vestido de Primera Comunión que me estaba cosiendo la abuela. Fue una experiencia terrible: noche tras noche, tenía que comer pollo sancochado con vainitas y zanahorias cocidas. Cabe recalcar que son tres de las cosas comestibles que menos me gustaban en la época, así que solo me comía (muy a duras penas) el pollo y le daba las verduras a mi abuelo (que, por el corazón, también tenía que soportar tremendo martirio). Supongo que los kilos que bajé, los perdí por inanición más que por comer saludable. Una piernita de pollo para una niña de varios kilos es nada.
Esa fue mi primera dieta. Luego, recuerdo dos o tres dietas más, siempre en verano. Estaba en crecimiento y bajaba unos 4 ó 5 kilos en dos meses. Nada mal. Tenía fuerza de voluntad.
En segundo de media me cambié de colegio. Toda la vida en el colegio anterior había sido de las gorditas, algunas chicas incluso me molestaban por mi gordura (que no era obesidad mórbida ni nada por el estilo, solo era un poco de sobrepeso. Pero bueno, las chicas pueden ser malas). Cuando entré al nuevo colegio, el mundo me empezó a ver como flaca. No entiendo cómo, nunca entendí cómo, pero ahora era flaca, le gustaba a los chicos, ya no era la gordita que se quedaba sentada en una esquina en la fiesta o que tenía que bailar con sus amigas. Todo lo contrario: ahora no solo bailaba con chicos, sino que me llamaban a una esquina y me caían (estoy exagerando, eso habrá pasado una o dos veces...). La cuestión es que ya todo había cambiado, el mundo me veía como flaca y eso me puso una nueva presión encima.
Ahora que enseño en el colegio, los chicos suelen decirme que soy muy flaca, dicen por ahí que me llaman la "Palo Seco" (por Al fondo hay sitio), si me recogen del piso, después comentan de lo fácil que fue, y un largo etcétera. En cambio, el espejo y la costurera me dicen que hay una panza ahí de la que me tengo que deshacer YA, porque no es lindo que se te note el ombligo a través del vestido. No, no y no. Mariana me dice que siga su dieta, pero ya no tengo la misma fuerza de voluntad que a los diez años y estoy tentadísima de meterme a esas dietas de tres días en las que bajas cinco kilos de frente. Algo de panza se irá, ¿no? Ahora me frustro, estoy asustada, ¿será saludable? ¿me desmayaré? ¿lo lograré? Fuerza.
Mi presión ha pasado de tener que ser la más inteligente a tener que ser flaca. Qué pena el cambio de prioridades.
Mentira, sigo con la presión de ganar.
3 personas comentaron:
Hola, no se como pasa el tiempo pero tu siempre escribes igual de paja. Tienes algo para esto, no importa si te tardas uno, dos o tres dias, no importa si te tardas dos meses en postear algo, yo siempre paso por tu blog, yo siempre doy una vuelta por el. Tengo tu blog en "mis favoritos" hace harto tiempo, sigo dandote las gracias por poner mi blog en tu lista, yo posteaba en "la papelera del teniente" como vez, hace mucho mas de un año, después abandoné todo. Sentía que lo mio era como vacio, como superficial en realidad, tu blog es diferente, es genuino. si tu blog te refleja, de hecho eres una persona muy linda. En este ultimo verano decidi hacer un viaje y me fui por un tiempo, al extranjero y luego a provincia, quise acumular vivencias creo, tengo dos ciclos y este en la facu de comunica de la pucp, ahi tambien hize nuevos amigos y todo. Hace un par de semanas quise abrir un blog de nuevo, quize hacer algo, ahora que siento que ya he vivido al menos un poco. Y termine escribiendo de otros tiempos, terminé escribiendo: miarboldehigo.blogspot.com
Atte.
Carlos
Sin animos de afectar el falso cambio de prioridades te recomiendo que chequees a este body-hacker.
http://www.fourhourworkweek.com/blog/2007/04/06/how-to-lose-20-lbs-of-fat-in-30-days-without-doing-any-exercise/
presión social o ganas de serlo?
yo quiero ser flaca y no temo decirlo. pero si te da igual, entonces disfruta ese poco de helado.
lo importante siempre es estar saludable. eso no es presión social, eso es sentido común.
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